¿Qué extintores necesita cada camión rígido según su MMA?
La dotación de extintores de un camión rígido no depende únicamente de su actividad o del tipo de carrocería. La Masa Máxima Autorizada (MMA) que figura en la documentación del vehículo determina el número y la eficacia mínima exigida para los equipos destinados al transporte de mercancías.
La Orden de 27 de julio de 1999 establece diferentes tramos de MMA y asigna a cada uno una dotación mínima. Para vehículos de entre 3.500 y 7.000 kg se contempla un extintor con eficacia 21A/113B. Entre 7.000 y 20.000 kg se exige un equipo 34A/144B, mientras que los vehículos que superan las 20 toneladas deben disponer de dos unidades con esa misma eficacia.
La clasificación de eficacia resulta determinante. Un equipo de menor capacidad nominal puede cumplir el requisito cuando dispone de una eficacia certificada suficiente para el tramo correspondiente. Por tanto, la elección no debe hacerse únicamente atendiendo al peso indicado en la etiqueta.
El precio extintor 6 kg puede variar según la eficacia certificada, el fabricante, el sistema de soporte y las características concretas del producto. En vehículos de transporte, comparar únicamente el número de kilogramos puede llevar a escoger un equipo que no alcance la eficacia mínima requerida.
Un extintor de polvo ABC de 6 kg que disponga de una clasificación superior, como 34A/233B, puede utilizarse como alternativa en determinados vehículos de hasta 20 toneladas, siempre que su certificación permita alcanzar la exigencia establecida. La cifra de kilogramos, por sí sola, no determina el cumplimiento.
El número de ejes permite identificar configuraciones habituales, pero no sustituye a la MMA oficial. Un rígido de dos ejes puede encontrarse dentro del tramo de hasta 20 toneladas, mientras que determinadas configuraciones de tres o cuatro ejes pueden superar ese límite.
Cuando la MMA supera las 20 toneladas, la dotación mínima pasa a ser de dos equipos 34A/144B. Esta circunstancia afecta especialmente a determinados vehículos de gran capacidad utilizados en construcción, recogida de residuos y transporte especializado.
La alternativa prevista por la normativa permite considerar también la dotación mínima establecida en el ADR para la masa correspondiente. En vehículos de más de 7,5 toneladas, esta vía contempla una capacidad total mínima de 12 kg de polvo, con al menos un equipo de 6 kg y otro apto para incendios en el motor o la cabina cuando corresponda.
Los vehículos destinados a la recogida de residuos presentan distintas configuraciones. Los recolectores compactadores pueden utilizar chasis de dos o tres ejes, mientras que los vehículos satélite suelen presentar masas inferiores.
Para vehículos situados entre 3.500 y 7.000 kg corresponde un equipo 21A/113B. Cuando la MMA se encuentra hasta 20 toneladas, la referencia pasa a 34A/144B, y por encima de ese límite se requieren dos unidades con dicha eficacia.
En los recolectores, la ubicación también adquiere relevancia operativa. Un equipo colocado en una zona exterior y accesible permite disponer de él sin necesidad de acceder primero a la cabina del conductor.
Las hormigoneras de tres y cuatro ejes suelen alcanzar masas elevadas debido al conjunto formado por el chasis, el sistema de bombeo y el tambor. Cuando la MMA supera las 20 toneladas, corresponde una dotación de dos equipos 34A/144B.
En estos vehículos, el polvo, el barro, las vibraciones y el trabajo habitual en obras pueden afectar a los elementos instalados en el exterior. Por ello, los sistemas de fijación deben mantener el equipo estable durante los desplazamientos y protegerlo frente a las condiciones habituales de trabajo.
Los camiones grúa pueden presentar desde configuraciones compactas de dos ejes hasta vehículos de tres o cuatro ejes equipados con grandes plumas. Para determinar la dotación correspondiente debe tomarse como referencia la MMA que figura en la documentación del vehículo con la configuración autorizada.
Hasta 20 toneladas corresponde un equipo 34A/144B, mientras que por encima de ese límite son necesarios dos. La ubicación del equipo puede adaptarse a las características de la grúa, manteniendo un acceso sencillo desde las zonas habituales de operación.
Los camiones frigoríficos rígidos pueden utilizarse en distribución urbana y regional, mientras que los conjuntos articulados permiten transportar mercancía refrigerada durante trayectos más largos. La dotación vuelve a quedar determinada por la MMA del vehículo o conjunto.
En un rígido de hasta 20 toneladas corresponde un equipo 34A/144B. En un conjunto que supere las 20 toneladas, la exigencia asciende a dos unidades con esa eficacia.
Cuando la unidad frigorífica dispone de un motor independiente, su ubicación debe tenerse presente al distribuir los equipos, ya que introduce componentes mecánicos y fuentes de energía adicionales en una zona distinta de la cabina.
Las empresas de mudanzas suelen trabajar con una flota heterogénea, formada por vehículos de diferentes dimensiones y masas. Los camiones situados entre 3.500 y 7.000 kg necesitan un equipo 21A/113B, mientras que aquellos de hasta 20 toneladas requieren un 34A/144B.
En este sector es frecuente transportar muebles, cajas de cartón, colchones y otros materiales sólidos. Por ello, la eficacia frente a fuegos de clase A constituye una característica relevante al seleccionar el equipo que debe acompañar a cada vehículo.
Los vehículos rígidos destinados al reparto suelen incorporar carrocerías cerradas o lonas y trabajan con frecuentes paradas durante las rutas urbanas y regionales. Para aquellos cuya MMA se encuentra entre 7.000 y 20.000 kg, la dotación mínima es un equipo 34A/144B.
En el mercado existen equipos de diferentes capacidades y eficacias. Un extintor 9 kg ABC puede alcanzar la clasificación 34A/144B, aunque la capacidad de nueve kilogramos no garantiza por sí misma esa eficacia. La comprobación debe realizarse sobre el marcado y la certificación del equipo.
Cuando una empresa dispone de camiones rígidos destinados a varias actividades, la primera clasificación debe realizarse según la MMA que aparece en la documentación de cada vehículo. Esta cifra permite distribuir la flota en los tramos establecidos por la normativa.
Después, debe determinarse si corresponde aplicar la dotación general para vehículos de transporte de mercancías o la alternativa basada en el ADR. Cuando se transportan mercancías peligrosas, deben observarse las exigencias específicas aplicables a ese transporte.
La compra debe centrarse en la eficacia certificada y no exclusivamente en la capacidad expresada en kilogramos. Dos equipos con el mismo peso pueden presentar clasificaciones diferentes y, por tanto, no ofrecer el mismo nivel de cumplimiento normativo.
La dotación de extintores obligatoria por sector no se establece mediante una cantidad fija para cada actividad. Recogida de residuos, hormigoneras, camiones grúa, transporte frigorífico, mudanzas o distribución pueden utilizar vehículos con diferentes MMA, de modo que la exigencia puede cambiar incluso dentro de una misma flota.
La referencia principal continúa siendo la masa máxima autorizada del vehículo o conjunto. La actividad permite identificar las configuraciones habituales, pero la cifra que figura en la documentación es la que determina el tramo aplicable.
También debe comprobarse que los equipos estén correctamente fijados y ubicados en puntos accesibles. La normativa contempla, además, la supervisión periódica de su estado por parte del titular del vehículo o de la persona designada para ello.
El primer paso consiste en reunir la documentación de todos los vehículos y anotar su MMA. Con esos datos resulta posible separarlos en los diferentes tramos establecidos: de 3.500 a 7.000 kg, hasta 20.000 kg y más de 20.000 kg.
A continuación, debe comprobarse la eficacia exigida para cada grupo y seleccionar equipos cuya clasificación figure claramente en su marcado. En caso de transporte de mercancías peligrosas, también debe verificarse la dotación ADR correspondiente.
La instalación completa el proceso. Los extintores deben permanecer firmemente sujetos y protegidos de las condiciones que puedan deteriorarlos, pero sin quedar ocultos o bloqueados. Para una flota con diferentes configuraciones, llevar un registro individualizado por matrícula facilita la comprobación de los equipos asignados a cada vehículo.
La dotación de un camión rígido, por tanto, debe determinarse a partir de los datos oficiales del vehículo y de las exigencias aplicables al transporte que realiza. La MMA, la eficacia certificada y las características del servicio permiten concretar qué equipos corresponden en cada caso.